Mi presupuesto 

print.png
 

Cuando recibes dinero ¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza?... 

Gastarlo, ahorrarlo, pagar deudas, darte un gusto, invertirlo o, probablemente ayudar a alguien que lo necesite. 

Y… Cómo tomas la decisión ¿Por impulso o piensas antes de tomarla?

 

Aquí, lo importante de todo es que aprendas a administrarlo de una manera sencilla para que estés en posibilidades de sacarle el mayor provecho.

Para ello, primero necesitas saber cuánto es lo que realmente te pertenece, ya que si tienes deudas, una parte de ese dinero ya lo tienes comprometido para pagarlas. Ahora bien, ya que cumpliste con tus compromisos de deudas, la cantidad que te queda ¿en qué la gastas?

Supongo que a cubrir tus necesidades básicas de comida, casa, trasporte, ropa, etc. En este caso es indispensable que sepas cuánto es lo que destinas normalmente a ellas.

Algo que te puede ayudar mucho es que anotes mensualmente, cuánto dinero recibes y a qué lo estás destinando.

mipresupuesto.png

Conforme nos vamos independizando, la necesidad de recursos financieros es cada vez mayor dado que necesitamos cubrir nuestras necesidades y deseos. Por ejemplo, el lugar donde vamos a vivir, ya sea propio o rentado; la ilusión de comprar nuestro propio medio de transporte, tal vez un coche, una moto o bicicleta; de vestir a la moda, viajar, comprar lo último en tecnología, etc.

Sin embargo, al incorporarnos al mercado laboral nos damos cuenta que en ningún trabajo nos van a pagar la estratosférica cantidad que necesitamos para cubrir todas estas necesidades y deseos; por ello, es necesario acercarnos a las instituciones financieras que prestan dinero para solicitar un crédito, sobre todo para cubrir aquellas que requieren de mucho dinero, ya que el juntarlo nos llevaría mucho tiempo.

Como verás, los créditos son buenos siempre y cuando tomes conciencia que no son una extensión de tu ingreso actual; al contrario, considera que cuando pides uno, parte de tus ingresos futuros ya están comprometidos para pagar esa deuda, pero a cambio de gozar anticipadamente del bien o servicio que adquiriste con él.

 

Este registro de ingresos y gastos, te permite saber en qué estás gastando de más o en qué cosas puedes dejar de gastar para asignar mejor tu dinero, e incluso proponerte metas de ahorro para conseguir ¡aquello que tanto deseas!….  En pocas palabras, haz un presupuesto.