Crecimiento

¿Cómo podemos saber si un país se encuentra económicamente bien?

Midiendo su actividad y cómo se encuentra su población en general.


Para ello, existen dos conceptos que nos revelan mucho al respecto: el crecimiento económico y el nivel de bienestar que goza su población.

Para medir su nivel de crecimiento, se utiliza el PIB (Producto Interno Bruto) que mide la actividad productiva y se obtiene al sumar cuánto valen en pesos todos los bienes y servicios de consumo final que se producen en un año, es decir, que no se usan para producir algo más.

Por su parte, el bienestar está relacionado con el nivel de vida de las personas. Una forma de medirlo es a través del PIB per cápita que nos indica cuánto dinero tiene la gente en promedio y se calcula dividiendo el PIB del país entre el número de personas que viven en él.


Sin embargo, es importante reconocer que es una medición de bienestar un tanto limitada, pues puede ser que muchas personas tengan cero pesos y otras muchos miles de pesos, y el PIB per cápita no refleja esta diferencia en la distribución.

Ahora bien, para producir y, por lo tanto crecer, un país cuenta con tres tipos de recursos:


  1. capital natural, todo aquello que está en la naturaleza y que no ha sido procesado por el ser humano;
  2. capital físico, maquinaria, herramientas, infraestructura y demás elementos que permiten a un trabajador producir más que si utilizara sus propias manos; y
  3. capital humano, que se refiere a las personas que trabajan y sus habilidades y conocimientos para hacerlo.

También es importante aumentar la productividad de los mismos, es decir, producir más con menos recursos. Ello puede lograrse mediante:

  • Una mejora en la educación-capacitación y en las condiciones de salud de la población –es decir, aumentar el capital humano- ya que la gente mejor capacitada y más sana produce más.
  • El progreso tecnológico. Cuando el ingenio humano inventa una máquina que utiliza la misma, o menor, cantidad de recursos para generar mayor producción, entonces aumenta la productividad optimizando el capital físico.

Otros factores que fortalecen el crecimiento económico son:

  • La estabilidad económica e institucional al permitir un ambiente atractivo y seguro para la inversión y la apertura de nuevas empresas.
  • El comercio con otros países al estimular el intercambio de bienes y servicios que para otro país puede ser costoso producir; dedicándose cada uno a fabricar y ofrecer lo que mejor saben hacer al menor costo.
  • En condiciones óptimas, la competencia permite que más personas participen en la producción de diferentes bienes y servicios y que se vendan a menor precio, propiciando el desarrollo económico.

Entre más y mejores bienes y servicios se generen, más trabajo y riqueza habrá para distribuir entre la población. Por lo general, cuando se habla de un aumento en el nivel de vida, éste viene acompañado de bienestar y crecimiento económico.