Mis créditos 

¿Cuántas veces en tu vida has pedido dinero prestado?


Quizá recuerdes la primera vez cuando estabas en la escuela y al estar formado en la fila de la tiendita te diste cuenta que no te alcanzaba para comprar lo que querías, por lo que le pediste dinero prestado a tu mejor amigo(a), con la promesa de regresárselo al día siguiente.


Conforme nos vamos independizando, la necesidad de recursos financieros es cada vez mayor dado que necesitamos cubrir nuestras necesidades y deseos. Por ejemplo, el lugar donde vamos a vivir, ya sea propio o rentado; la ilusión de comprar nuestro propio medio de transporte, tal vez un coche, una moto o bicicleta; de vestir a la moda, viajar, comprar lo último en tecnología, etc.


Sin embargo, al incorporarnos al mercado laboral nos damos cuenta que en ningún trabajo nos van a pagar la estratosférica cantidad que necesitamos para cubrir todas estas necesidades y deseos; por ello, es necesario acercarnos a las instituciones financieras que prestan dinero para solicitar un crédito, sobre todo para cubrir aquellas que requieren de mucho dinero, ya que el juntarlo nos llevaría mucho tiempo.

Como verás, los créditos son buenos siempre y cuando tomes conciencia que no son una extensión de tu ingreso actual; al contrario, considera que cuando pides uno, parte de tus ingresos futuros ya están comprometidos para pagar esa deuda, pero a cambio de gozar anticipadamente del bien o servicio que adquiriste con él.